
Los subsaharianos llegados a las islas desde el jueves suman más de 2.700 tras el arribo, ayer, de otros 399 en cuatro cayucos
JOSÉ MORENO/COLPISA TENERIFE
La Delegación del Gobierno en Canarias dio ayer la voz de alarma: los centros de acogida de inmigrantes de las islas están de nuevo desbordados y no hay capacidad para internar y atender con garantías a más subsaharianos. Las últimas oleadas de clandestinos arribados al archipiélago han llevado a esta situación límite: ayer tocaron tierra cuatro cayucos con 399 'sin papeles'. Según los datos de la delegación en las islas, el domingo por la tarde se superó la capacidad de gestión y acogida al haber 5.461 internos para sólo 5.446 plazas, muchas de ellas en improvisados centros de internamiento.
A estas cifras hay que sumar otros 700 subsaharianos que permanecen en dependencias de la Comisaría Sur de Tenerife a la espera de se decida su traslado a algún centro o, directamente, su envío a la península. En esta comisaría trabajan en la actualidad 300 policías nacionales, 50 de los cuales con dedicación exclusiva a inmigración que refuerzan la plantilla habitual, cifrada en 250 agentes.
La situación más delicada se vive en Tenerife. En el viejo acuartelamiento militar de Las Raíces, hoy convertido en centro de retención de clandestinos, se agolpan ya 2.237 africanos, mientras que en Hoya Fría son 177.
También al límite se hallan los vetustos establecimientos de Gran Canarias: en la vieja prisión militar de La Isleta se hacinan 1.410 clandestinos y en Barranco Seco son 153 los subsaharianos internos. En Fuerteventura, el centro de El Matorral acoge ya a 1.484 inmigrantes, unas 400 personas más de su máxima capacidad.
El aumento de irregulares también ha disparado las cifras de inmigrantes menores acogidos en las islas. Según el ejecutivo autonómico, en los últimos tres días el número de niños y adolescentes internos ha crecido en un 10 por ciento.
Además las condiciones meteorológicas no ayudan, ya que el calor y la calima, que aprietan desde el sábado, dificultan la convivencia. La mayoría de los inmigrantes se hacinan en tiendas de campaña en dependencias militares sin ningún tipo de ventilación, mientras que las habitaciones en otros establecimientos son habitáculos prefabricados con elementos que absorben y mantienen el calor.
2.700 desde el jueves
Con el arribo de cuatro nuevos cayucos ayer con 399 inmigrantes, ya son más de 2.700 los irregulares africanos desembarcados en Canarias desde que el pasado jueves comenzara la mayor avalancha de este verano. En lo que va de año, más de 20.000 subsaharianos han llegado al archipiélago de forma irregular.
La primera de las barcas de ayer tocó tierra sobre las 2,00 horas de la madrugada en Puerto Restinga, al sur de la isla de El Hierro. En esa embarcación viajaban 110 inmigrantes, todos hombres y doce de ellos menores de edad. Varios de los clandestinos presentaban heridas superficiales, quemaduras solares y síntomas de agotamiento, aunque su estado general era bueno.
A las 04,00 horas otro cayuco con 117 subsaharianos llegó a Argineguín, al sur de Gran Canaria. Todos los pasajeros eran varones y mayores de edad. Uno de los inmigrantes tuvo que ser atendido por hipotermia.
El tercero de los cayucos transportaba a 105 personas y entró en el puerto tinerfeño de Los Cristianos escoltado por un barco de Salvamento Marítimo y una patrullera de la Guardia Civil. Ambas embarcaciones tuvieron que volver a altamar de inmediato a la búsqueda de una cuarta barcaza que fue avistada por los bañistas de la playa de El Médano, en Granadilla de Abona y que, posteriormente se supo, transportaba a más de 60 inmigrantes.
FUENTE: El diario montanes
Imagen por www.terra.es




1 comentario
Loquenotedicen
5 sep 2006 | 03:55 PM
Lo que no sale en las noticias es que la sanidad aquí está muy mal, y para colmo ya no quedan AMBULANCIAS para la población. Así nos volveremos todos racistas.
Te pongo un ejemplo cercano:
Mi suegra sufrio un ataque cardíaco hace dos semanas y en el telf. de urgencias nos dijeron que llamaramos a un taxi ya que las ambulancias estaban TODAS (y recalco todas) con LAS PATERAS.
Algunos vienen enfermos (se los digo con conocimiento de causa)
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