
Cuando todo escasea en Gran Hermano hasta las cosas mas cotidianas se convierten en todo un lujo para sus habitantes. El papel higiénico y el chocolate ha sido los objetivos de los ladrones.
Mimi ha decidido robar el último rollo de papel higiénico al grupo de los Naialos para evitar quedarse sin este preciado bien ante una necesidad. Laura, que se ha dado cuenta de la falta del papel, ha decidido tomarse la justicia de su mano llevando a cabo un registro en toda regla.
El rollo de papel higiénico ha sido encontrado en la taquilla del baño de Mimi, algo que a Laura no le ha producido ninguna risa. Pero la vuelta a la tortilla se ha producido rápidamente. Al grupo de Kiko no le ha gustado nada que Laura registrara sus taquillas y le han acusado de ser una ladrona y la culpable de todas las cosas que han desaparecido de sus maletas.
La rubia, muy ofendida, se ha puesto muy nerviosa y ha despotricado sobre su compañero, llegando incluso a amenazarle con "partirle la cara".
Sin embargo, la cosa no acaba aquí. La dirección del programa ha decidido obsequiar a los concursantes con unos bombones como premio a la prueba superada. Había catorce pero misteriosamente uno desapareció.
La mano de Dani Rubio volvió a hacer de las suyas. El concursante decidió esconcerse un dulce en el bolsillo. De nuevo, las iras se desataron en la casa. Esta vez encabezadas por Marusky.




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