La religión aborigen le tenía mucha importancia a los espíritus de los antepasados. Los aborígenes canarios a los difuntos los embalsamaban o los momificaban.
Los cuerpos de los difuntos los exponían al Sol durante un cierto tiempo, donde se lavaban y se envolvían en numerosas capas de pieles cosidas. Después se depositaban sobre ramas o tablones de madera que los aborígenes llamaban chajascos. Junto al cadáver se colocaba algunas pertenencias personales que ellos creían que les acompañaban hasta el mas allá.
Había dos tipos de enterramientos:
* El enterramiento colectivo en cuevas
* Y en Gran Canaria aparte del enterramientos colectivo en cuevas hay tumulos




1 comentario
Juan Alfonso Santana Suárez
27 jun 2008 | 12:03 PM
Estupendo. manda información por favor
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