-Ahudzs, Voy a ir a caminar sin un rumbo fijo, al fin del mundo , al fin de los días, ¡¡ Ay que poeta he salido hoy , de la ducha sin ducharme, puesto ya vez espejito , tengo legañas; cera en los oidos, mocos secos en la nariz , ¡¡ ay espejito !! ¡¡ por qué soy tan 'sucitio'!! , me voy a duchar puesto ya no aguanto más, soy poeta que mas da , tutupipi titiroma. - Dijo Borja
En esto Borja , después de ducharse , quiso caminar sin saber a donde va. Por el camino vio un pingüino, quiso llorar, ¡de felicidad!, nunca había visto a uno, y mucho menos tan de cerca. El Borja se acercó a tocarlo , pero el pingüino huyó y él lloró. Caminó y caminó y a ningún sitio llegó, pero no se rindió.
Al final llegó a un lugar, el lugar más soñado por él , y este era , Sinonimoantonimolandia.
El lugar donde todo lo real era igual a otra cosa imaginario , y lo que era real no era imaginario. Pero en vez de hacer lo que siempre había querido ,entrar en ese mundo, decidió seguir por otro sitio.
¿ Porqué ? .... lo sabréis en la segunda parte de este cuento.




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